Agustín Vaccaro tiene 23 años, es de Castelli y estudia Medicina en la Universidad Fasta. Su interés por la Medicina comenzó desde chico, cuando le gustaba y le llamaba la atención el cuerpo humano. A partir de allí comenzó a interesarse más y más hasta llegar a la actualidad: Hoy Agustín está en el último año de la carrera de Medicina y también se desempeña como tutor par. 

 

Desde el 2017 Agustín se convirtió en un tutor par: los tutores pares son alumnos de los años avanzados de la carrera que hacen de nexo entre los alumnos y las tutoras o autoridades de la Facultad. “Nosotros intentamos en base a nuestra experiencia previa, a los problemas que fuimos teniendo, poder brindarle soluciones a los alumnos que se nos acercan. Cada dos tutores tenemos a cargo un curso, y los chicos de ese curso frente a cualquier problema, se acercan a nosotros y nosotros intentamos ayudarlo o servir de un escalón más ameno que las tutoras, porque nosotros tenemos la misma edad que los alumnos, y también estamos en su misma situación” explicó el estudiante de Medicina.

 

Al respecto de la carrera, agregó que: “la carrera es hermosa y la Universidad te da muchas herramientas y oportunidades. Nos abrió las puertas para conocer desde lugares públicos, hasta las clínicas privadas, hacer prácticas desde primer año con los centros de salud, desde tercero con el hospital, cuarto y quinto con las clínicas. Ya tenemos contacto con los pacientes y las personas desde los primeros años. Eso está bueno: no cerrarse solo en lo teórico, sino aplicarlo en la práctica. Cuando terminamos la carrera ya tenemos experiencia”.

 

Sobre su experiencia en la cursada de su último año de Medicina expresó que “Este año tenemos las prácticas finales obligatorias y rotamos por cinco especialidades obligatorias que son: atención primaria de salud, pediatría, ginecología, obstetricia y, cirugía y clínica médica. Pasamos 6 semanas en una clínica o en un centro de atención donde rotamos esas 6 semanas en la misma especialidad”.

 

Al preguntarle sobre lo más valioso de la carrera, el oriundo de Castelli respondió que para él lo más importante es el contacto con la gente. “Lo más lindo es cuando tenemos la posibilidad de atender un paciente, poder ir a verlo, entrevistarlo, charlar. Poder aplicar lo aprendido en ellos y solucionar sus problemas es lo más valioso”. 

 

Agustín está próximo a recibirse, en noviembre del corriente año y convertirse en lo que siempre soñó: un médico con vocación y compromiso con la sociedad.