Frente a la educación virtual es normal hacerse la pregunta ¿cuánto tiempo debo estar conectado? ¿cuánto debo dedicarle al estudio? ¿cómo articular el estudio con el trabajo?

En general los entornos virtuales requieren que una dinámica diferente. El alumno es quien maneja los tiempos y los manipula a su favor.

¿Cómo elegir los momentos y las horas de estudio?

Los momentos tienen que ver con la agenda y la disposición anímica. Para organizar el tiempo es necesario utilizar una agenda (física u online) y escribir todas las tareas a realizar y así conocer cuales son los tiempos disponibles para dedicarle al estudio.

Con el correr del tiempo se van conociendo cuales son los horarios en los cuales la concentración y la disposición es mayor. Por ejemplo algunas personas son más eficientes a la mañana y otras a la noche.

¿Cómo hacer rendir las horas de estudio?

Intercalar el tiempo

Varios estudios científicos demuestran que la capacidad máxima de atención de un ser humano llega a su punto máximo a los 30 minutos y luego comienza a decrecer. Conociendo esto, uno puede estudiar por intervalos de 45 minutos y luego tomarse un descanso de 15 minutos para distenderse (salir a tomar aire, mirar el celular, tomar mates, etc). Lo importante es respetar esa pausa y no excederse en el tiempo.

Esto hará que los tiempos de estudio sean mucho más eficaces que haciendo largos periodos de estudio.

Sonidos y música

A algunos estudiantes les resulta más fácil para concentrarse, estudiar con música o sonidos. En lo posible música y sonidos conocidos para que el cerebro no pierda tiempo escuchando y tratando de aprender.

Evitar distracciones

Muchos dispositivos como el celular o la televisión ayudan a perder la concentración fácilmente. Es por esto que es necesario apagarlos o silenciarlos para llevar a cabo nuestro tiempo de estudio con la mayor concentración posible.

Generar hábitos

La clave para aprovechar nuestro estudio está en la generación de hábitos. El tiempo promedio para la generación de un hábito es de 21 días. Al repetir por ese tiempo una actividad, en este caso la de estudiar, se hará habitual y se añadirá a nuestra rutina. Eso nos permite poder hacerlo naturalmente y que a nuestro cerebro no le cueste.

Descansar

Parece una obviedad pero a veces cuesta mucho cumplirlo. Entre el trabajo, el estudio y otra actividades nos olvidamos de una fundamental en nuestra vida: el descanso. Desde un buen desempeño laboral, hasta una buena concentración en el estudio, es necesario tener suficientes horas de descanso. Los especialistas afirman que nuestro cuerpo necesita desde 7 a 9 horas de sueños para poder desempeñarse en plenitud