La Universidad Fasta recibió la visita del Rector de la Universidad Católica de Costa Rica, Dr. Fernando Felipe Sánchez Campos. Durante su estadía en la ciudad, visitó las instalaciones de la universidad y mantuvo reuniones con las autoridades.

Además de desempeñarse como Autoridad de la Universidad Católica de Costa Rica, el Dr. Fernando Felipe Sánchez Campos ocupa los cargos de Segundo Vicepresidente de la Organización de Universidades Católicas de América Latina y el Caribe (ODUCAL), sub Región México, Centro América y el Caribe y es Miembro del Consejo de Administración de la Federación Internacional de Universidades Católicas (FIUC), en representación de América Latina.

Con expectativas de generar un convenio marco de cooperación entre ambas universidades que facilite la realización de actividades conjuntas, el Rector de la UCAT se reunió con el Rector de FASTA, Dr. Juan Carlos Mena y el Vicerrector de Formación Pbro. Dr. Néstor Alejandro Ramos. “Venimos conversando desde hace un año y nos dimos cuenta que tenemos cosas en común: somos Universidades Católicas con proyección a futuro y ganas de hacer cosas distintas”, manifestó el Rector de la UCAT.

En dicho convenio, se acordaron marcos específicos que faciliten la realización de actividades conjuntas tales como el intercambio de información y material bibliográfico sobre investigaciones y estudios, actividades de investigación, docencia, extensión y transferencia, la organización de conferencias, seminarios y cursos sobre materiales y problemas de interés común, sea en forma presencial o a distancia y por último promover acciones de intercambio de alumnos de ambas instituciones en programas de grado o posgrado, actividades de extensión, realización de cursos y créditos mutuamente reconocidos.

El gran interés del Rector costarricense estuvo enfocado en conocer el sistema de Educación a Distancia de UFASTA. Entendiendo las exigencias de la sociedad y contemplando las estadísticas que indican que en Costa Rica el 85% de alumnos, estudia y trabaja, Sánchez Campos señaló que,“llegó el momento de explorar y queremos empezar con UFASTA. En la UCAT por el momento dictamos solo carreras de manera presencial. Es fundamental aprender de quienes lo saben hacer bien y la experiencia a distancia que tiene la Universidad Fasta, nos ha parecido interesante y exitosa también desde una perspectiva católica”.

Respecto a la importancia de la formación humanística en la Educación Superior, el Dr. Sánchez Campos afirmó que “las universidades católicas en todo el mundo tenemos un reto muy importante. Nosotros decimos que queremos formar primero mejores personas para que sean buenos profesionales y me parece que esto es fundamental, ya que sin una formación desde esta perspectiva de la parte humana, estaríamos haciendo más de lo mismo. Puede ser un profesional muy bueno que sabe mucho pero si no lleva esa parte espiritual va a ser uno más de los que están, y hoy la competencia en el mercado no permite ser uno más”. Además, agregó “un estudiante de una universidad católica tiene que ser un estudiante feliz, y también, tiene que tener la capacidad de cuando las cosas se ponen difíciles cambiar la felicidad por paciencia. Esperamos que nuestros estudiantes tengan un impacto importante, se comporten como debe ser y se sientan orgullosos de donde están”.

El Rector también asegura que el primer reto en materia de Educación Superior es la calidad, siendo el segundo la organización, y por último la internacionalización, tanto a nivel nacional como local. “Las tendencias de América Latina van hacia una educación privada más fuerte, robusta. Parte de nuestro desafío es hacer ver que la educación privada es una realidad que llegó para quedarse”.

Para finalizar, destacó que uno de los grandes desafíos de la Educación Superior es la Educación a Distancia, los cursos de actualización profesional o educación continua “ser proveedor de eso es fundamental porque mantiene a los estudiantes ligados a la universidad y también los estudiantes pueden ver algo que ya aprendieron en profundidad y formarse continuamente”. Otro de los desafíos que plantea es el de profundizar las relaciones “No tenemos problema de lengua y la comunicación es hoy por hoy muy sencilla, las universidades de América Latina deberían mirar más hacia adentro y ayudarse mutuamente; buscar redes locales es sin duda un gran desafío”. Por último, que cada universidad tenga su propio observatorio “me parece importante que las universidades privadas tengan sus propios estudios, investigaciones y estadísticas y las hagan públicas”, concluyó.