Considerando que la evolución de la alimentación está condicionada por cambios sociales, culturales, políticos y económicos, el observatorio de la ciudad de la Universidad FASTA se propuso caracterizar el consumo de carnes frescas en los habitantes de la ciudad de Mar del Plata indagando sobre modalidad de compra de carnes en general durante los últimos 3 meses.

Perfil de la muestra

El trabajo de campo se realizó durante el mes de noviembre de 2018 en base a una muestra integrada por 500 personas con al menos 18 años cumplidos que consuman algún tipo de carne y que participen de la decisión de compra o de la adquisición de la misma.

La distribución según sexo es equitativa, con un promedio de edad de 46 años. Se trata de empleados, profesionales, jubilados o estudiantes, de los cuales el 86% posee secundario completo, y el 50% ha realizado estudios terciarios y/o universitarios.

Resultados

Un elevado porcentaje de personas consume carne vacuna en su dieta habitual; la mayoría lo hace por lo menos entre tres y cuatro veces por semana. La carne de pollo es la variedad que más se consume a nivel general, incluso siendo mayor a la vacuna, concentrando su consumo entre tres a cuatro veces por semana o más. El consumo de pescado es menor, ya que, 2 de cada 10 encuestados refiere no consumir esta variedad de carne. Lo mismo sucede en el caso de la carne porcina; casi el 30% lo hace cada 15 días o menos, y 4 de cada 10 no lo consumen.

Al momento de indagar sobre la actitud frente al consumo de carnes frescas en los últimos 3 meses, se puede observar una notoria caída del consumo de carne vacuna disminuyendo un 34,6%, acompañado de un decrecimiento del consumo de pescado. En contraposición a esta tendencia, el consumo de carne aviar presenta un alto predominio en el incremento del mismo expresado por el 37,7% de los encuestados.

La disminución del consumo de carne vacuna tiene como principal motivo su precio, mientras que la ínfima alza en su consumo refiere ser en respuesta al rendimiento que brinda la misma frente a otros cortes. Al evaluar la ingesta de la carne de pescado, se menciona como fundamental motivo para el incremento de su consumo el beneficio que otorga para la salud.

En estudios realizados por el Observatorio de la Ciudad en los años 2010 y 2014, el asado y el vacío eran los cortes más elegidos. En la investigación actual, estos cortes han cedido posiciones en la elección de los consumidores, por los motivos que ya han sido señalados previamente.

Respecto de la valoración de aspectos al momento de comprar, los encuestados asignan un alto grado de importancia a tres cuestiones: aspecto de la pieza, higiene del lugar y seguridad del alimento. Asimismo, una cantidad importante de encuestados considera importante el precio del alimento.

Al indagar sobre la variedad de carne que consideran más beneficiosa para la salud, se menciona en primer lugar al pescado. Aún así, 3 de cada 10 encuestados consideran que todas las carnes brindan beneficios para la salud.

En cuanto al grado de acuerdo de los consumidores frente a diferentes afirmaciones, más de la mitad de los encuestados están en desacuerdo con que “La calidad de grasa del pollo y del pescado son igual de sanas por ser consideradas carnes blancas”.

Prácticamente el total de los encuestados menciona que “Comer asado se asocia a compartir con familia y amigos”. Esta afirmación, se mantiene al comparar con estudios anteriores realizados por el Observatorio de la ciudad y denota el valor social y el simbolismo que posee esta práctica para los argentinos, favoreciendo el encuentro con los seres queridos.

Por último, las afirmaciones sobre la percepción de aspectos relacionados con el consumo de carnes, tuvieron resultados similares. La amplia mayoría de los encuestados cree que: “Para una familia, consumir pescado rinde menos que consumir carne vacuna”, que además “Comemos carne vacuna porque es la más sabrosa”, y por último que “La carne vacuna da más saciedad que otras carnes”.