Medios

Hacia una nueva cultura de organización y trabajo en los medios

1 Jun , 2020  

El miércoles 13 de mayo pasado, la Asociación Técnica de Diarios Latinoamericanos (ATDL) realizó una conferencia virtual sobre los cambios en el mundo y en nuestra industria, a cargo de los Ingenieros Marcelo Rizzi, Andrés Wertheim (Diario Clarín) y Carlos Girón (La Voz del Interior).

La charla comenzó con una introducción a cargo de Marcelo Rizzi, Director Ejecutivo de ATDL, donde hizo un repaso sobre las estadísticas y tendencias con respecto a la situación actual de los diarios de papel.

Según Rizzi, los diarios con suscriptores de papel lograron retener circulación gracias a sus planes de beneficios y descuentos mientras que los que más sufrieron, fueron aquellos que dependían de la venta al público. Sin embargo, aclaró que cuando los canillitas comenzaron a retomar las actividades, hubo un leve repunte en los puntos de circulación.

La venta publicitaria cayó en un 65% debido al freno de la actividad económica y, si se pudo sostener algo, fue debido a la publicidad oficial. Mencionó también que, financieramente hablando, hay un problema grave con la cadena de pagos y una gran preocupación por la falta de venta.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el contexto económico varía según la región. Además, Rizzi remarcó que no todo es negativo y que se puede sacar provecho de esta situación ya que los usuarios, más que nunca, demandan y buscan contenido de calidad.

Hacia una nueva cultura de organización y trabajo

Una segunda parte de la charla estuvo a cargo de los Ingenieros Andrés Wertheim y Carlos Girón. Ambos explicaron sus experiencias en cuanto a la readecuación y a las medidas de seguridad y prevención que se tomaron tanto en Clarín como en La Voz del Interior como consecuencia de la pandemia.

Como primera medida, contaron que se implementó el trabajo remoto en todos los procesos previos a la impresión. Para esto, comenzaron a utilizar nuevas herramientas que facilitan el trabajo a distancia, la comunicación y la toma de decisiones como, por ejemplo, el uso de handy en planta, ZOOM y Skype entre otras.

Explicaron que, al simplificar procesos, se empiezan a manifestar cuáles actividades son prescindibles y cuáles no. Ambos destacaron que lo positivo de esta situación es que no habrá retorno a la ineficiencia.

También se impusieron los cambios de hábitos en lo interpersonal, la higiene, las costumbres y la socialización. Tanto Wertheim como Girón explicaron que, entre las medidas de prevención, se implementaron el suministro y uso obligatorio de barbijos, mascaras, alcohol líquido y en gel a los distintos grupos de trabajo. Además, agregaron que se hizo mucho hincapié en la limpieza frecuente de manos, y medidas de higiene al ingresar a la planta así como también la exención de personas que pertenecen a los grupos de riesgo.

Crisis del Covid-19: Protocolos en plantas de impresión, oficinas de redacción, etc.

Wertheim y Girón resaltaron la importancia de definir un protocolo de actuación que detalle todas medidas a implementar. Este documento será la herramienta que permitirá reaccionar ante un caso, tanto de forma interna como ante las autoridades.

Teniendo en cuenta que los objetivos principales son aislar y proteger, enumeramos algunas de las recomendaciones mencionadas al respecto:

Formar grupos cerrados de trabajo con un líder y mantenerlos aislados del resto.
Esquema de grupos de trabajo por sector. Cada grupo interactúa con los mismos de otros sectores.
Dentro del grupo, hay que tomar recaudos de higiene, protección y distancia prudencial.
Higiene reforzada en toda la planta.
Cerrar todas las entradas a la planta.
Solo personal afectado a la producción en planta. No deben entrar terceros.
Intercambio de documentación física en espacios estériles y con un delay de 12hs.
Sugerir traer comida de la casa y cerrar el comedor. De no ser posible, los pedidos se realizan por mostrador y el comedor debe permanecer cerrado.

¿Qué se implementó en producción?

Wertheim y Girón contaron que dividieron cada turno en dos grupos de trabajo. Un grupo trabaja desde la casa y el otro en la planta. Para poder lograr esto, se diseñó un sistema de rotación: cuatro días de trabajo por cuatro días de trabajo en la casa.

Además, redujeron al mínimo la cantidad de personas en cada máquina y sector para asegurar la producción y pero también para minimizar contacto con otras personas. Lo mismo se implementó en las áreas de mantenimiento y abastecimiento.

Recaudos a la hora de ingresar

Reimplementación de tarjetas de ingreso.
Medición de temperatura previo al ingreso.
Alfombra sanitizante para el lavado del calzado.
Administración de espacio en vestuarios para asegurar el distanciamiento.
Uso obligatorio de indumentaria distinta de la ropa de calle. Se cambian al ingresar y al salir.
Recaudos de cuidado e higiene

Para esto, reforzaron la comunicación y la cartelería con recomendaciones para los empleados:

Lavado frecuente de manos
Evitar saludos con beso o mano
No compartir vasos ni otros elementos.
Uso obligatorio de barbijo, guantes y máscara
Contaron también que, en cada turno, se realizan acciones de limpieza de sitios comunes, vestuarios, baños, salas de consolas, picaportes y barandas. Además, los momentos de descanso se llevan a cabo en lugares abiertos y se deja una hora en el cambio de turno de trabajo para que no se cruce la gente.

Otros recaudos:

Los proveedores y el retiro de desperdicios se realizan por el portón trasero, que es diferente al del ingreso a la planta.
Se dispone de un mapeo con geolocalización de todos los empleados para tomar decisiones en la medida que se lleguen a cerrar zonas o localidades.
Si un colaborador estuvo expuesto, se lo retira del grupo por 14 días.
Vacunación en planta por gripe y por neumonía a cargo del servicio médico.
Adaptación operativa ante la crisis
La baja de páginas permite imprimir en una sola entrada y se realiza por las noche para minimizar riesgos de continuidad ante posibles bajas. Tanto Wertheim como Girón explicaron que las revistas dominicales de los diarios van directo de máquina, sin encuadernación y con un máximo de 48 páginas. Es decir, los productos editoriales se simplificaron para bajar costos.

En cuanto a la expedición, hubo un par de recomendaciones, desde realizar un informe que explique el proceso, que muestre que nadie toca los diarios y que estos van directo al camión, hasta la implementación de una falsa tapa o cuatro páginas que recubran el diario. También mencionaron que los trabajadores del transporte implementan las medidas de distanciamiento social.

Hay futuro

Para Wertheim y Girón, esta crisis precipitó el futuro. Estos tres meses nos obligaron a reaccionar y a ser más eficientes. Los procesos que se erradicaron y los recursos que se limitaron, ¿volverán a ser necesarios?

Según ellos, esta es la nueva normalidad. Esto no tiene vuelta atrás. Hay que mirar hacia adelante, aprovechar las eficiencias, consolidarlas y, a partir de esto, definir la nueva matriz de los costos.

Fuente: ADEPA

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