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El Observatorio de la ciudad realizó un nuevo trabajo con el objetivo de conocer la percepción de la población sobre los efectos y consecuencias que la inflación tiene en la vida personal y familiar. Además, se propuso reconocer cuáles son las estrategias que cada uno emplea para que esta situación resulte lo menos perjudicial posible.

Perfil de la muestra

La población objeto de estudio  fueron personas de edad superior a 18 años que viven en la ciudad de Mar del Plata. Los datos fueron relevados durante el mes de septiembre de 2016. La muestra quedó constituida por 501 personas distribuidas equitativamente por sexo, comprendidas entre 18 y 88 años, con nivel de educación secundario o superior. En cuanto a la ocupación, predominan empleados, profesionales y estudiantes.

Resultados

Las acciones implementadas por los encuestados para protegerse dentro del contexto inflacionario actual son variadas. Las más mencionadas refieren a comprar los días de descuento, utilizar la tarjeta de crédito, buscar precios y abonar en efectivo en caso de tener descuento. Vale destacar que cada encuestado podía seleccionar más de una opción. Un dato no menor es que el 25% de los encuestados indica comprar o consumir menos que antes.

Según los datos de la muestra 6 de cada 10 encuestados utiliza regularmente la tarjeta de crédito, y más de la mitad de quienes indican hacerlo, la usa cuando quiere abonar en cuotas. Si bien casi la mitad la utiliza en cualquier momento del mes, hay más de un 20% que lo hace cuando se queda sin efectivo. Hay un porcentaje significativo de personas que utiliza la tarjeta de crédito para pagar en cuotas, aun cuando tenga interés. Además, es relevante el porcentaje de uso de la tarjeta de crédito en relación a los gastos mensuales.

En tanto, cuatro de cada 10 encuestados de la muestra refiere haber cambiado sus hábitos de compra. Los rubros más afectados son restaurante, turismo, entretenimiento, consumo de alimentos e indumentaria. Se destaca que el rubro menos afectado es la educación. En concordancia con esto, mediante una pregunta abierta, sin opciones, se preguntó si hay algo que hacía y ha dejado de hacer por motivos económicos, y en ese caso, cuál fue esa actividad. Entre las respuestas más mencionadas se encuentran ir a comer afuera (incluidas las comidas laborales), comer asados los fines de semana, pagar cuotas deportivas, ir al cine, viajar, salir fines los de semana, comprar ropa en general, tomar remises.

La mayoría manifiesta respetar los días de descuento en supermercados. Un porcentaje menor, pero igualmente significativo, también toma este comportamiento con la indumentaria y la nafta.

 

Acerca de la compra de alimentos

Los encuestados perciben que los precios de los alimentos varían en períodos muy breves, señalando una frecuencia semanal o quincenal.

Los datos revelan que los productos señalados con mayor variación en sus precios son las carnes, seguidos por almacén, y frutas y verduras.

Se puede decir que casi 7 de cada 10 encuestados refiere haber modificado sus hábitos de consumo de alimentos, principalmente cambiando la marca de productos. Se observa una reducción en el consumo de carnes, un leve incremento en el de frutas y verduras, mientras que en las categorías lácteos y almacén no se reconocen cambios.

Por otro lado, más de la mitad no compra alimentos con tarjeta de crédito, y quienes señalan que sí,  refieren hacerlo porque hay descuento, y también dicen optar por abonar en un solo pago.

 

Acerca de la compra de ropa, zapatos, accesorios

Casi el 70% también ha modificado sus hábitos de compra de ropa, señalando que redujeron la cantidad que compran, principalmente calzados y de pantalones. Casi la mitad señala comprar ropa en cuotas.