guemes_Comerciantes de la zona destacan el incremento de ventas, el volumen de clientes, el perfil de mercado y el status que representa tener un comercio en Güemes. La venta de ropa y accesorios es la que predomina en la oferta comercial. Opinan sobre el programa calles para la gente y las implicancias del nuevo código de publicidad.

 

El sector comercial de la calle Güemes, últimamente ha sufrido una gran transformación desde el punto de vista urbanístico, como así también comercial. En este contexto, el Observatorio de la ciudad de la Universidad FASTA se propuso realizar una radiografía del área comercial de la zona Güemes, respecto a distribución de espacios y perfil de los negocios que hay allí. Con este propósito se realizó un trabajo de campo, donde en una primera etapa se relevaron datos de todas las edificaciones de la zona, y en una etapa posterior se encuestaron a dueños y/o empleados de comercios ubicados en la zona.

El relevamiento realizado sobre la totalidad de espacios de la zona comercial permitió observar que el 75 % del espacio está destinado a la actividad comercial, mientras que el espacio destinado a una vivienda es de 18.4 % incluyendo a las casas y edificios. También se identifica un grupo de locales que se encuentran cerrados, en construcción y en reformas.

En lo que respecta a los rubros comerciales, en la venta de ropa y accesorios predomina la oferta comercial alcanzando una participación mayor al 50 %. En segundo lugar se encuentra el sector dedicado a la venta de comidas y bebidas, identificadas principalmente en bares y restaurantes. La venta luego se encuentra atomizada en otros grupos de comercios entre lo que se destaca la venta de productos para el hogar, peluquería, inmobiliaria.  Cabe aclarar que es posible encontrar en dicho espacio una amplia variedad de oferta para todo tipo de necesidades y público.

El 59% de las empresas comercializan bienes y servicios para ambos sexos, mientras el 39% lo hace únicamente para mujeres. El segmento de adultos atrae la mayor atención de los comerciantes con una participación del 41 % del total. En segundo lugar están los negocios cuya propuesta resulta más abarcativa incluyendo todos los grupos etarios.

De las encuestas realizadas cara a cara a empleados y/o dueños de comercios respecto a cuestiones propias de su comercio se puede mencionar que en relación a la antigüedad del local en la zona estudiada, el 44 % de los negocios tiene más de 5 años de experiencia vendiendo bienes y servicios en la zona. El 40% dice tener sucursales en otro sector de la ciudad pero solo el 6% manifiesta que la sucursal fue abierta luego de establecerse en el sector de Güemes.

Los encuestados señalan que el horario de la tarde es el momento del día donde se produce la mayor actividad comercial, aunque hay un porcentaje menor que indica que es indistinto el horario en relación a la cantidad de ventas. En relación al uso de la tecnología de la comunicación aplicada al comercio (e-commerce) se establece que la mayoría de las empresas (71 %) dispone de página web, donde el 53 % de ellas la utilizan para hacer transacciones comerciales.

Al consultarle a las personas las ventajas que implican tener una ubicación en la zona de Güemes, el incremento de ventas, el volumen de clientes, el perfil de mercado y el status que representa se mencionan como principales beneficios.

 

Programa Calles para la gente

En este aspecto el mayor grado de acuerdo se da en referencia a la extensión del área del negocio, pero no mejoró la circulación de personas en dicho espacio.

 

Nuevo código de publicidad

Los empleados y dueños de comercios destacan en este punto cuestiones a favor y en contra del código. Entre los aspectos positivos: la disminución de la contaminación visual, la mejora del impacto visual y la estética de los negocios. Sin embargo hay un grupo de encuestados que considera que no hubo ningún beneficio; y como puntos negativos: el costo, el estado la mampostería cuando fue sacada la cartelería, la dificultad para identificar los locales por parte de los clientes y la falta de un techo para cubrirse si llueve.